jueves, 29 de septiembre de 2011

UNA EXPERIENCIA DE INSERCIÓN LABORAL DESDE LA EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA

Desde el análisis de las dificultades encontradas en nuestros Centros Educativos para poder ofrecer a todo el alumnado una respuesta educativa lo más adecuada posible a sus caraterísticas, nos encontramos con un pequeño grupo de jóvenes cercanos a los 16 años –final de la enseñanza obligatoria-, con un alto riesgo de abandono escolar, para quienes el sistema educativo no ha encontrado una respuesta escolar que les satisfaga.

Cuando este proyecto comienza, dos son los objetivos que nos planteamos: prevenir el absentismos escolar en aquellos alumnos con un alto riesgo de abandono escolar e intentar buscar itinerarios educativos alternativos que den respuesta a las necesidades educativas de este alumnado en este momento de sus vidas.

Buscando alternativas que ofrecieran salidas a este alumnado y guiándonos por la experiencia de Chiclana en este campo, comenzamos una serie de reuniones en las que participaron técnicos del Ayuntamiento de Bormujos, el Inspector educativo de la zona y varios miembros de la comunidad educativa de los dos Institutos de la localidad (directores, jefes de estudio y orientadores). El tema fue analizado igualmente en la Comisión de Absentismo a nivel municipal.

Tras las primeras reuniones decidimos ponernos en contacto con las personas responsables del “Proyecto Individualizado de Adaptación Curricular por Necesidad Socio-educativa” de Chiclana para recibir información sobre su desarrollo en los últimos años. A esta sesión informativa, realizada en Bormujos, se invita a miembros del Ayuntamiento (Alcaldesa, Servicios sociales, Técnicos de desarrollo local…), de los Centros Educativos de Secundaria (directores, jefes de estudio, orientadores y otro profesorado), de las AMPAS (padres y madres) y a empresarios de la zona.

Una vez conocido el proyecto y analizadas sus distintas fases (para más información, ver página web www.chiclana.es/educacion), comenzamos su adaptación a nuestro municipio.

Por parte del Ayuntamiento se nombra una coordinadora del Proyecto (Técnica de Servicios Sociales) y se contrata a una tutora de referencias para su puesta en práctica. Importante es también la participación de la Técnica de Desarrollo Local, que se encarga de establecer la relación con los empresarios.

Desde los Institutos son los Orientadores los que coordinan el proyecto y se encargan de la selección del alumnado. Y el Servicio de Inspección autoriza y controla las distintas fases y los documentos necesarios para el desarrollo del Proyecto.

En enero del 2011 se firma el “Compromiso del Período de Prueba” y comienza la fase de prácticas en la que se garantiza la asistencia a clase de los cuatro alumnos seleccionados (dos por cada Instituto de Bormujos), se realizan las entrevistas a las familias para firmar también un compromiso por su parte y se comienzan los Talleres Complemetarios: Habilidades sociales, Prevención de riesgos laborales e Informática básica.

A principios de febrero y hasta final de curso se desarrolla la fase general, con una escolarización parcial de dos horas diarias de trabajo en las áreas instrumentales básicas –trabajando por ámbitos en algún caso-, y el resto del horario escolar realizando prácticas en las empresas elegidas: tres alumnas peluquería y un alumno carpintería metálica

A la hora de evaluar lo realizado en este curso 2010/11 creemos que nos hemos acercado bastante a la consecución de los objetivos propuestos. Los alumnos seleccionados para desarrollar el Proyecto PIAC-Bormujos han asistido a clase durante todo el curso de manera regular, incluso antes de comenzar el desarrollo del proyecto, gracias a las expectativas que en ellos generaba la posibilidad de hacer prácticas en empresas relacionadas con sus intereses profesionales. Sólo hemos detectado algunas faltas a clase puntuales y siempre justificadas. Se ha obtenido, igualmente, un alto grado de satisfacción por parte de los Centros Educativos, los Empresarios y los Técnicos del Ayuntamiento, pero sobre todo y lo que es más importante, por parte del alumnado y sus familias.

En definitiva, aunque somos conscientes de la excepcionalidad de la medida (sólo se contempla como una última respuesta educativa, una vez agotados todos los itinerarios normalizados), los resultados han sido muy positivos para los jóvenes implicados que, en general, han modificado notablemente su actitud ante los estudios y ante la vida.

En cuanto a su continuidad en el sistema educativo, nuestro primer planteamiento fue que siguieran a través de programas de cualificación profesional inicial (PCPI) relacionados con los oficios elegidos, lo que nos parecía su destino más natural, pero una vez vistas las dificultades del alumnado para acceder a dichos programas por su escasez y porque se saturan con el alumnado del propio centro que los oferta (uno de los centros no dispone aún de PCPI), se ha optado porque continúen sus estudios en la Educación Secundaria de Adultos (ESA) ya que uno de ellos ha conseguido un contrato de trabajo en formación en la misma empresa en que hizo las prácticas y el resto están en el 2º curso de peluquería en la empresa-academia en que hicieron las prácticas, lo que les permite matricularse en educación de adultos con menos de 18 años. Todos se han comprometido a matricularse en la ESA de Bormujos para intentar obtener el título de Graduado en Educación Secundaria.

En resumen creemos que el proyecto ha sido un éxito a todos los niveles y proponemos su continuidad para el curso próximo. Del mismo modo creemos que sería muy útil contar para el futuro con un PCPI municipal que diera cobertura al seguimiento en el sistema educativo de este alumnado. Su valoración positiva, sobre todo por parte del alumnado participante, ha hecho que otros alumnos y alumnas con alto riesgo de abandono estén prorrogando su salida del sistema educativo en función de poder incorporarse a un nuevo proyecto de este tipo o no. Y no queremos acabar esta reflexión sin hacer hincapié en la necesidad y la eficacia de que en educación se actúe en redes horizontales de colaboración institucional y profesional, sobre todo, en los ámbitos de zonas o municipios. La multiplicidad de puntos de vistas y las aportaciones desde distintos ámbitos de actuación enriquece el hecho educativo y multiplica la efectividad de lo que se hace.

Gonzalo López Calvo

ORIENTADOR DEL I.E.S. “JUAN CIUDAD DUARTE” DE BORMUJOS

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